Instalamos el Pirómetro HD Serie T-900 en una caldera de vapor de 15 toneladas en nuestra planta de alimentos. Durante la primera semana, el equipo detectó un gradiente térmico anómalo de 0.8°C en la zona de tubos de humo, algo que nuestros termopares manuales no habían registrado en meses. El software de registro nos permitió correlacionar esa variación con un cambio en la calidad del agua de alimentación, algo que antes pasaba desapercibido hasta que la eficiencia caía visiblemente.
La integración con nuestro SCADA vía Modbus RTU fue directa, sin necesidad de adaptadores adicionales. El dashboard web de ThermalLog Pro muestra las tendencias de cada sensor en tiempo real, y las alertas por correo electrónico nos avisaron de un pico de temperatura a las 3 a.m. un domingo. Eso nos permitió ajustar la purga antes de que se formara una incrustación mayor.
Lo que más valoro es que el sistema no solo mide, sino que registra el historial completo. Ahora tenemos datos de referencia para comparar el comportamiento de la caldera después de cada mantenimiento. El primer mes nos dejó claro que el monitoreo continuo cambia la forma de operar: pasamos de reaccionar a prevenir.